Rosa Mancilla
“Cuando entré a tomar clases pensé que sería una escuela más. Ha sido una experiencia maravillosa: Carola y Ronaldo no solo entregan conocimiento, también el cariño y la dedicación. Eso no lo he visto en otra escuela.”
“Cuando entré a tomar clases pensé que sería una escuela más. Ha sido una experiencia maravillosa: Carola y Ronaldo no solo entregan conocimiento, también el cariño y la dedicación. Eso no lo he visto en otra escuela.”
“Inicié las clases con Carola y Ronaldo y me siento muy contenta. El cariño de cada clase se transforma en aprendizaje, compañerismo y colaboración. Su dedicación me motiva a seguir avanzando.”
“Gracias Caro y Rona por recibirnos y llevarnos por este hermoso camino del tango, por generar una comunidad llena de cariño y por darnos un lugar para aprender al propio ritmo. Porque bailar es un buen querer.”
“En otros talleres aprendí pasos. Aquí comprendí que lo fundamental es aprender a bailar y a sentir el tango: postura, eje y movimiento. Destaco el cariño y el entusiasmo de Carola y Ronaldo en cada clase.”
“Empecé sin experiencia y a las pocas clases ya sentía el abrazo. Carola y Ronaldo explican con paciencia y sin apuro: te dan ganas de volver cada semana.”
“Buscaba un lugar cercano, no una academia fría. Aquí hay técnica de salón y una comunidad que te espera cada martes y jueves.”
“Llegamos en pareja y encontramos un ritmo propio. El tango milonguero nos devolvió las ganas de bailar juntos, sin presión y con mucho cariño.”